sábado, septiembre 23, 2006

Cuando un vacío te arrastra

Esta letra se la escribí a Rosa esperando que algún día la cantara por colombianas...


Cuando un vacío te arrastra
y a lo hondo a ti te lleva,
si provoca en tu alma
sensaciones de tristeza,
sueña con los corazones
que saben de tu belleza.

Corazones que se enfrentan
noche tras noche a los días,
que en su búsqueda se encuentran
cara a cara con la vida,
transformando la tristeza
en soledad compartida.

Corazones que te ofrecen
tantas y tantas caricias,
abrazos que te enternecen,
besos que pintan sonrisas.
Van transformando tristeza
en soledad compartida.

domingo, septiembre 03, 2006

El Guerrero Ramón

Pertrechado de ilusiones,
ávido de aventuras
y ansioso por descubrir,
deambulaba diariamente
inmerso en un mundo hostil.
Desahuciado por los dioses,
luchando por sobrevivir,
su vida,
aun sin sentido,
intentaba definir:


"Línea que une una nada
con la que ha de venir.
Línea que nace de un seno,
seno que ha de sufrir.
Línea que crece y se tuerce,
se retuerce por vivir."


Mientras reflexionaba
algo le saco de sí.
Era un rugido terrible,
que su alma estremeció.
Reacciono rápidamente
y a sus armas se aferró,
su cuerpo, bien entrenado,
respondió con precisión.
Sonrió educadamente
dando una explicación,
trago saliva y orgullo
aunque no pidió perdón.
Y su jefe al oírle,
molesto aun por su acción,
le dijo severamente:
¡ se entra a las ocho, Ramón !

domingo, agosto 06, 2006

Encuentro

Ojos abiertos y espantados,
piel de gallina, pelo erizado.
Adrenalina que fluye desesperada.
Latidos acelerados y pupilas dilatadas.

A través de un aire denso
se cruzaron sus miradas.

Él,
con su rostro desencajado,
escudriñaba la nada.
Mientras ella,
impasible,
le contemplaba.
Fugaces imágenes
en su mente.
Imágenes del colegio,
de la primera traición,
del primer beso.
De calles consumidas de tanto pisarlas,
de aquella utopía rota de tanto soñarla.
De cuántas ataduras concebidas,
de frustrantes confesiones,
de pasiones encendidas.
De algunos años perdidos,
de felicidad rescatada,
de sermones recibidos.
Del olor de tantos cuerpos deseados,
de esa deuda pendiente,
del amigo olvidado.
Imágenes,
imágenes,
imágenes...

Fue entonces cuando ella,
mirándole a los ojos,
sonrió
y sin volver la cara
continuo su camino
sin rencor.

domingo, julio 30, 2006

Unas manos alzadas


Unas manos alzadas,
provocadoras,
suplicaban caricias al cielo.

Buscadoras de colores sinceros
para manchar su blanca y negra existencia.

Corazón desatado.

Bailaban sus miedos.
¡Perversa danza!
Sus ojos recitaban
antiguas oraciones,
primitivos conjuros,
invocando dragones,
druidas y brujos.

Por fin,
una lluvia sorda
se deslizó por su cara.

Lluvia y llanto se fundieron,
atracaron en el seno de su boca.

Desbocados,
sus labios sonreían.

Su sonrisa transformó la sabrosa lluvia
en gaseosas partículas de agua,
vaporoso paño
pespunteado por el brillo de sus ojos.

Cálida niebla,
placentera niebla.


Su vista, embrujada,
fue testigo de la unión.


Sierra y lago se fundieron
envueltos en cálida niebla
bajo los rayos del sol.

Vivos colores laten
dentro de su corazón.
Sus acariciadas manos,
desnudan un nuevo amor.

Soñando contigo

Soñando contigo,
viviendo sin ti,
sufro calladamente
el síndrome de tu ausencia.

Ausencia ausente,
pues tus ojos,
porteadores de la risa,
rutilan en mi mente
avivando mi sonrisa.

Tus labios,
ancestrales y traviesos,
provocan en mi corazón
una resaca de besos.

Y tus manos,
expertas incansables,
van dibujando en mi cuerpo
caricias inconfesables.

Soñando en tu ausencia,
ausente ausencia.

sábado, mayo 27, 2006

Tu memoria y yo

Cuando este preciso instante
no sea más que un punto
en esa nebulosa de imágenes,
que es la memoria,
recuerda que,
en ese preciso instante,
yo,
te quería.

Diez años de historias y un verso en blanco

En mi mente navegan
tantas imágenes, tantas sensaciones, tantas palabras
que mis labios no sabrían qué decir,
y de hecho mis manos no saben qué escribir.

Tantas aventuras superadas, tantas tierras exploradas,
tanto arte derrochado, tanta sencillez expresada
que mis labios no sabrían qué decir,
y de hecho mis manos no saben qué escribir.

Tanta sabiduría conquistada, tanto cariño liberado,
tantos te quieros generosos, tantos problemas esquivados
que mis labios no sabrían qué decir,
y de hecho mis manos no saben qué escribir.

jueves, abril 20, 2006

Si pusieras un trasmallo a mis ideas

Si pusieras un trasmallo a mis ideas
encontrarías infinitos recuerdos de ella.
Nació bajo el signo del cangrejo
en unas tierras bajadas por el mar.
Creció acariciada por esos vientos
que hacen cuajar la sal.
Se hizo caño,
notó en sus venas las anguilas,
en sus espaldas las pateras,
y en su corazón,
el sabor de las coquinas.
Más tarde, se hizo estero
y lo plasmó en su boca,
cálida y sabrosa.
Pensé:
“si yo fuera dorada,
ella sería esa bahía
donde me gustaría desovar.”
Y se hizo bahía,
siempre dispuesta a conversar
con las olas de ultramar,
recibiendo esa sabiduría,
que lenta, muy lentamente,
igual que los fangos,
la colmarán.
Por fin se hizo mar,
sintió la gravedad,
jugó con el Sol y la Luna
y saboreó la sal.
Abrazó a mucha gente.
Fue consciente de su inmensidad.
Ahora es blanca,
como la espuma,
rodeada de oscuridad.



Cerca te quiero sentir

Cerca te quiero sentir,
Amante, entre mis brazos,
Retozando junto a mí,
Mientras tu cuerpo desnudo,
Entre sueños relajado,
No deja de sonreír.


viernes, marzo 17, 2006

Si supiese cómo envolverla

Si supiese cómo envolverla,
te regalaría
la sensación de felicidad
de aquel hombre
que se enamoró
tras años de soledad.


Si fuese posible,
te regalaría el mar.

Si el universo se contrae

Si el universo se contrae algún día,
te regalaré la semilla de un rosal,
con él en su interior.

Entre dos personas

Entre dos personas
hay momentos indescriptibles,
cálidos,
mágicos,
emocionantes y sublimes,
pero ninguno comparable con el instante
en que al romperse el amor,
salpica y humedece todo su alrededor,
matizando,
endulzando,
sembrando dudas en esa infinita unión.

Pronombres

Pronombres

¿Qué será de ti y de mi
cuando en estas calles
resuene solamente
el eco de nuestros pasos?
¿Qué será de él o de ella
cuando sus sueños irrealizables,
al fin rotos,
palpiten borrosos en el recuerdo?
¿Qué será de nosotros ,
de vosotros,
el día que no deseemos abrazarnos,
fundirnos con ellos?

¿Qué será?


Quizás,
ese día,
sus pasos,
resuenen en estas calles.
Tú y yo
retomemos
algún sueño irrealizable.
Y vosotros,
o nosotros,
deseemos abrazarnos,
fundirnos,
con él,
quizás,
con ella.

Hay veces que nado


Hay veces que nado,
no se si inmerso en el mar,
no se si inmerso en mis sueños.
La misma sensación,
el mismo desasosiego.
Conseguiré flotar
en ese vaivén ondulante de olas,
de pensamientos.
Ante esta reflexión
me siento perplejo.
Despierto.
Titubeo.
Surge una sensación vital de movimiento,
todo es factible menos ahogarse,
no importa en qué mar,
todo es factible menos ahogarse.

jueves, marzo 09, 2006

Abrazado a la tierra

Abrazado a la tierra,
sentía las corrientes del mar
y soportando
esa historia a sus espaldas,
se dedicaba a soñar.
Tierra o mar.
Mar o tierra.
Con cuál de ellos me sentaré a jugar.
¿Me llevarás mar,
arrancando mis raíces,
de viaje a otro lugar?
¿O quizás tú, tierra,
me rodees con tus brazos,
alargando el arenal?
De pronto
una voz le hizo despertar.
Una voz que no era propia
pero manaba de su interior.
Una voz con sabor a historia,
con esa solera que sólo el tiempo da.
No te preocupes
amigo,
lo que tenga que ser,
será.

Aquella tarde


Aquella tarde,
mis ojos cerrados
recibieron destellos de tu salada luz.
Tu revolera
acarició mi piel con espumosa lentitud.
Mi boca seca
saboreó nuevamente tu cuerpo azul.
Tu ronroneo
invadió con sabiduría mi ser
despertando sabrosos recuerdos,
luminosos torbellinos del ayer.


Aquella tarde,
mi corazón, mi mente y mis deseos
se fundieron con futuros recuerdos.
Recuerdos de un azul atardecer.
Tarde de ojos cerrados y boca seca,
de revolera y ronroneo,
de sabrosos recuerdos,
luminosos torbellinos del ayer.

Mientras mares de sonrisas


Mientras mares de sonrisas
Ahuyenten tus temores
Recuerdos felices tendrás,

corazón de corazones.